Escribir un ensayo argumentativo no consiste simplemente en expresar lo que pensamos. En el ámbito académico, una opinión adquiere verdadero valor cuando puede ser explicada, sustentada y defendida mediante razones y evidencias.
Por eso, antes de comenzar a escribir debemos saber exactamente qué queremos demostrar. A partir de esa decisión se seleccionan los argumentos, datos, ejemplos, citas y contraargumentos que formarán parte del texto.
¿Qué es un ensayo argumentativo?
El ensayo argumentativo es un texto en el que el autor desarrolla y defiende una posición determinada sobre un tema, problema o situación.
Su propósito no es imponer una opinión, sino presentar razones suficientes para que el lector pueda comprender por qué esa postura merece ser considerada.
Esto significa que escribir un buen ensayo requiere algo más que afirmar: “estoy de acuerdo” o “estoy en desacuerdo”. La postura debe estar acompañada por hechos, ejemplos, datos, comparaciones, referencias confiables y relaciones lógicas entre las ideas.
Paso 1. Elegir y delimitar el tema
El primer error que debemos evitar es intentar discutir demasiados asuntos al mismo tiempo.
Un ensayo funciona mejor cuando se concentra en un problema claramente delimitado.
Mientras más claro esté el tema, más fácil será identificar qué queremos defender.
Paso 2. Formular una tesis
La tesis es la idea principal que vamos a defender durante todo el ensayo. Puede considerarse el corazón de la argumentación.
Una buena tesis debe ser clara, precisa, discutible y defendible.
La segunda formulación permite desarrollar argumentos a favor, presentar objeciones y responderlas.
Paso 3. Reunir las evidencias
Una afirmación sin respaldo continúa siendo solamente una opinión. Por eso necesitamos buscar información que permita sostener nuestra tesis.
Entre las evidencias que podemos utilizar se encuentran:
- datos estadísticos;
- resultados de investigaciones;
- hechos comprobables;
- ejemplos;
- analogías y comparaciones;
- citas o paráfrasis de especialistas;
- leyes, normas o documentos oficiales;
- relaciones demostrables de causa y efecto.
La cantidad de fuentes no garantiza la calidad del ensayo. Lo verdaderamente importante es que cada evidencia sea pertinente para el argumento que estamos desarrollando.
Paso 4. Diseñar el mapa de argumentos
Antes de redactar los párrafos conviene escribir brevemente cuáles serán nuestras principales razones.
Este pequeño esquema evita que el ensayo termine convertido en una acumulación de ideas sin dirección.
Paso 5. Escribir la introducción
La introducción debe presentar al lector el problema que será discutido. No necesita desarrollar todavía todos los argumentos.
Generalmente puede cumplir tres funciones:
- presentar el tema o situación;
- explicar brevemente por qué merece ser discutido;
- formular la tesis que será defendida.
Paso 6. Desarrollar cada argumento
Cada argumento debe ocupar un lugar claro dentro del razonamiento general. Una fórmula sencilla para construir los párrafos es:
Primero presentamos la idea que queremos defender. Luego aportamos evidencia y explicamos por qué esa evidencia respalda nuestra posición.
Paso 7. Introducir el contraargumento
Una de las características más importantes de una buena argumentación es reconocer que existen posiciones diferentes.
Ignorar los argumentos contrarios puede producir la impresión de que solamente estamos seleccionando información conveniente para nuestra postura.
Por eso conviene preguntarnos:
Pensar en ese posible interlocutor permite anticipar las objeciones antes de que el lector las formule.
Paso 8. Refutar el argumento contrario
Refutar no significa burlarse de la opinión contraria ni descalificar a quien la sostiene.
La refutación consiste en examinar ese argumento y demostrar, mediante razones, por qué presenta limitaciones, necesita ser matizado o no invalida nuestra tesis.
Observe que primero se reconoce la objeción y posteriormente se responde a ella. Eso fortalece el carácter académico del ensayo.
Paso 9. Utilizar conectores correctamente
Los conectores permiten que el lector siga el razonamiento de manera ordenada. No deben utilizarse solamente para decorar el texto.
| Función | Ejemplos |
|---|---|
| Orden | En primer lugar, posteriormente, finalmente. |
| Adición | Además, asimismo, también, de igual manera. |
| Contraste | Sin embargo, en cambio, por el contrario, no obstante. |
| Causa | Porque, debido a, puesto que, dado que. |
| Consecuencia | Por tanto, por ello, en consecuencia, de modo que. |
| Ejemplificación | Por ejemplo, específicamente, entre otros casos. |
| Conclusión | En conclusión, finalmente, en síntesis. |
Paso 10. Elaborar la conclusión
La conclusión debe ser coherente con la tesis presentada al comienzo. No es recomendable introducir aquí un argumento completamente nuevo.
Una buena conclusión puede:
- retomar la tesis;
- sintetizar los argumentos principales;
- mostrar qué se desprende de ellos;
- plantear una reflexión final.
Tres formas de organizar un ensayo argumentativo
No existe una única estructura posible. Dependiendo del tema y del efecto que queramos producir en el lector, podemos organizar la argumentación de diferentes maneras.
| Estructura | Organización |
|---|---|
| Alternada | Argumento propio → argumento contrario → refutación → nuevo argumento. |
| Por bloques | Primero se presentan los argumentos que respaldan la tesis y posteriormente los contraargumentos y sus respectivas respuestas. |
| Refutación inicial | Se presentan primero los argumentos de la posición contraria para luego analizarlos y construir progresivamente la defensa de nuestra propia tesis. |
Qué debemos evitar
Un ensayo puede contener mucha información y aun así resultar débil si utiliza argumentos inadecuados.
- argumentos demasiado largos o confusos;
- citas extensas que sustituyen nuestra propia explicación;
- datos que no guardan relación con la tesis;
- generalizaciones sin respaldo;
- afirmaciones presentadas como obvias sin demostración;
- apelaciones emocionales utilizadas en lugar de evidencias;
- autoridades que no poseen competencia sobre el tema discutido;
- vocabulario complejo utilizado solamente para aparentar conocimiento.
La autoridad de una fuente debe ser pertinente
No todas las personas reconocidas constituyen una autoridad válida para cualquier tema.
La fuente elegida debe tener relación con el asunto que estamos discutiendo. La opinión de una figura famosa puede ser interesante, pero no necesariamente funciona como evidencia científica, jurídica, económica o académica.
El ensayo no consiste en demostrar una “verdad absoluta”
En ocasiones se explica el ensayo argumentativo diciendo que debemos demostrar que nuestra postura es verdadera. Esa expresión puede resultar útil para comprender la idea general, pero académicamente conviene formularla con mayor precisión.
Normalmente, un ensayo argumentativo no demuestra verdades absolutas. Su propósito es construir una posición razonada y defendible mediante argumentos suficientes, pertinentes y confiables.
En determinados temas pueden existir varias posiciones razonables. La calidad de nuestro ensayo dependerá de la capacidad para explicar por qué nuestra propuesta resulta mejor sustentada dentro del contexto analizado.
Plantilla práctica para empezar a escribir
| Elemento | Pregunta que debemos responder |
|---|---|
| Tema | ¿Sobre qué asunto voy a escribir? |
| Problema | ¿Qué situación o discusión existe alrededor del tema? |
| Tesis | ¿Qué posición voy a defender? |
| Argumento 1 | ¿Cuál es mi primera razón? |
| Evidencia 1 | ¿Qué información respalda esa razón? |
| Argumento 2 | ¿Qué otra razón fortalece mi postura? |
| Evidencia 2 | ¿Qué fuente, ejemplo o dato la respalda? |
| Contraargumento | ¿Qué podría decir alguien que no está de acuerdo conmigo? |
| Refutación | ¿Cómo respondería razonadamente a esa objeción? |
| Conclusión | ¿Qué puedo concluir después de analizar todos los argumentos? |
Lista de revisión antes de entregar el ensayo
- ¿El tema está claramente delimitado?
- ¿La tesis puede identificarse con facilidad?
- ¿Cada argumento contribuye a defender la tesis?
- ¿Los argumentos poseen evidencia suficiente?
- ¿Las fuentes utilizadas son confiables y pertinentes?
- ¿Se presenta al menos una posición contraria importante?
- ¿El contraargumento es respondido razonadamente?
- ¿Los conectores expresan correctamente la relación entre las ideas?
- ¿Los párrafos siguen una secuencia lógica?
- ¿Se han evitado afirmaciones exageradas o generalizaciones?
- ¿La conclusión corresponde con lo planteado inicialmente?
- ¿Las citas y referencias cumplen el formato académico solicitado?
Una fórmula sencilla para recordar
Aprender a argumentar también significa aprender a pensar de manera ordenada. Cuando podemos identificar una tesis, buscar evidencias, analizar posiciones contrarias y construir una conclusión coherente, el ensayo deja de ser solamente una tarea académica y se convierte en un verdadero ejercicio de razonamiento.
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