Estructura del documento final de un trabajo de grado


El documento final de un trabajo de grado representa la culminación del proceso de investigación. En él se presentan de manera organizada el problema estudiado, los fundamentos teóricos, la metodología empleada, los resultados obtenidos y las conclusiones derivadas del estudio.

Tradicionalmente, autores como Bernal han organizado este documento en tres grandes partes: elementos preliminares, cuerpo del trabajo y elementos complementarios. Esta clasificación continúa siendo útil para comprender la estructura general de un informe académico; sin embargo, actualmente debe considerarse con cierta flexibilidad, ya que la organización definitiva dependerá del enfoque de investigación, el diseño metodológico y las normas establecidas por cada institución académica (Bernal, 2016; Hernández-Sampieri & Mendoza, 2018).

De manera general, el documento puede organizarse de la siguiente forma:

  1. Elementos preliminares

  2. Cuerpo del trabajo

  3. Elementos complementarios

1. Elementos preliminares

Los elementos preliminares se ubican antes del desarrollo propiamente dicho de la investigación. Su función es identificar el trabajo, facilitar su consulta y ofrecer al lector una visión inicial de su contenido.

Dependiendo de las normas de cada universidad, pueden incluir:

  • portada;

  • página de aprobación;

  • dedicatoria;

  • agradecimientos;

  • tabla de contenido;

  • lista de tablas;

  • lista de figuras;

  • lista de abreviaturas o siglas;

  • glosario;

  • resumen;

  • palabras clave;

  • abstract;

  • keywords.

No todos estos elementos son obligatorios en todas las instituciones. Por ejemplo, la dedicatoria y los agradecimientos suelen ser opcionales, mientras que la portada, el contenido y el resumen generalmente forman parte esencial del documento.

Por esta razón, no resulta adecuado establecer reglas universales respecto a márgenes, ubicación de títulos, número de páginas o extensión de cada apartado sin consultar previamente las normas institucionales correspondientes.

El resumen

El resumen presenta de forma condensada los aspectos esenciales de la investigación y permite que el lector conozca rápidamente qué se investigó, cómo se realizó el estudio y cuáles fueron sus principales resultados.

De manera general debe proporcionar información sobre:

  • el problema o propósito de la investigación;

  • los objetivos principales;

  • el enfoque y los aspectos metodológicos más relevantes;

  • los principales resultados;

  • las conclusiones más importantes.

Hernández-Sampieri y Mendoza (2018) señalan la importancia de adecuar el reporte de resultados a las características del proceso de investigación desarrollado. Esto significa que la forma de presentar un estudio cuantitativo no necesariamente será idéntica a la utilizada en una investigación cualitativa o mixta.

El resumen debe redactarse con claridad, precisión y objetividad. Su extensión dependerá de las disposiciones institucionales o editoriales aplicables.

Cuando la universidad lo solicita, también se incorpora un abstract, que corresponde a la presentación del resumen en inglés, acompañado normalmente de sus respectivas palabras clave.

2. Cuerpo del trabajo

El cuerpo del trabajo constituye la parte central del documento. En él se explica y desarrolla de manera sistemática todo el proceso de investigación.

No existe una estructura única aplicable a todas las investigaciones. Creswell y Creswell (2023) destacan que las decisiones relacionadas con la investigación deben mantener coherencia con el enfoque adoptado, ya sea cuantitativo, cualitativo o mixto.

Por ello, aunque tradicionalmente los trabajos de grado se organizan mediante capítulos, su contenido y orden pueden variar.

Una estructura frecuente puede incluir:

  • introducción;

  • planteamiento del problema;

  • objetivos o propósito de investigación;

  • marco teórico o revisión de la literatura;

  • metodología;

  • resultados;

  • análisis o discusión;

  • conclusiones;

  • recomendaciones, cuando correspondan.

La institución académica puede integrar algunos de estos elementos dentro de un mismo capítulo o establecer una estructura diferente.

Introducción

La introducción permite al lector comprender el contexto general de la investigación.

Su propósito es presentar de manera breve qué se estudió, por qué el estudio resulta relevante y cómo se encuentra organizado el documento.

Dependiendo de las normas institucionales, puede hacer referencia a:

  • la situación problemática;

  • los antecedentes principales;

  • el propósito de la investigación;

  • los objetivos;

  • la justificación o importancia del estudio;

  • el enfoque metodológico utilizado;

  • el alcance de la investigación;

  • algunas limitaciones relevantes;

  • la organización general del documento.

No obstante, debe evitarse convertir la introducción en una reproducción resumida de todos los capítulos.

Una buena introducción funciona como un mapa: orienta al lector sobre el recorrido de la investigación sin sustituir el desarrollo posterior.

Desarrollo de los capítulos

Los capítulos constituyen el desarrollo sistemático de la investigación.

En versiones anteriores de algunos textos metodológicos se acostumbraba señalar que el primer capítulo debía corresponder necesariamente al marco teórico y que los capítulos siguientes debían contener el trabajo de campo. Actualmente resulta más apropiado evitar esta regla rígida.

La organización debe responder a la lógica de la investigación.

Hernández-Sampieri y Mendoza (2018) diferencian claramente las rutas cuantitativa, cualitativa y mixta y señalan que cada una posee particularidades en su proceso y en la presentación de sus resultados.

Así, un trabajo puede contener capítulos independientes para el marco teórico, metodología, resultados y discusión, mientras que en otros diseños algunos de estos elementos pueden integrarse.

Lo verdaderamente importante es mantener coherencia entre:

problema → objetivos → marco teórico → metodología → resultados → conclusiones.

Citación y uso de fuentes

Todo trabajo académico debe reconocer adecuadamente las ideas, datos, conceptos y planteamientos que proceden de otras fuentes.

Esto responde tanto a principios de ética académica como a la necesidad de que el lector pueda identificar y verificar las fuentes utilizadas.

Sin embargo, esto no significa que las notas al pie sean obligatorias.

El sistema utilizado dependerá del estilo de citación adoptado por la institución. Por ejemplo, APA utiliza principalmente el sistema autor-fecha dentro del texto.

La séptima edición del Publication Manual of the American Psychological Association contiene orientaciones específicas sobre citas, referencias, tablas, figuras, encabezados y escritura académica.

Lo fundamental es seleccionar el estilo requerido por la institución y aplicarlo de manera uniforme durante todo el documento.

Tablas y figuras

Las tablas y figuras permiten organizar y comunicar información de manera visual.

Deben incluirse únicamente cuando aporten valor al análisis y faciliten la comprensión de los resultados.

Cada tabla o figura debe estar correctamente identificada y acompañada de la información necesaria para comprender su contenido.

Además, no basta con insertar una tabla o figura en el documento. El investigador debe referirse a ella dentro del texto e interpretar aquellos resultados que sean relevantes para los objetivos del estudio.

Resultados y discusión

Los resultados presentan los hallazgos obtenidos mediante la aplicación de los procedimientos e instrumentos de investigación.

Su presentación debe responder directamente a los objetivos, preguntas o hipótesis del estudio.

La discusión, cuando forma parte de la estructura del trabajo, permite interpretar esos resultados y relacionarlos con el marco teórico, los antecedentes y otras investigaciones.

Esto permite pasar de la simple exposición de datos a una comprensión académica de lo encontrado.

Dependiendo del diseño y de las normas institucionales, los resultados y la discusión pueden presentarse en capítulos separados o integrarse en un mismo apartado.

Conclusiones

Las conclusiones constituyen la síntesis intelectual de los principales hallazgos de la investigación.

No deben limitarse a repetir datos o copiar fragmentos del capítulo de resultados.

Una conclusión debe expresar qué permitió determinar, comprender, describir, relacionar o explicar la investigación en función de sus objetivos.

Por ello debe existir una relación lógica entre:

Objetivos → resultados → análisis → conclusiones.

Si la investigación formuló preguntas o hipótesis, las conclusiones también deben guardar relación con ellas.

Asimismo, las conclusiones no deben introducir información nueva que no haya sido presentada y analizada previamente en el estudio.

Recomendaciones

Las recomendaciones se derivan de los resultados y conclusiones de la investigación.

Pueden dirigirse a una institución, organización, comunidad, profesionales del área o futuros investigadores, dependiendo de la naturaleza del estudio.

Para que sean académicamente útiles deben ser:

  • pertinentes;

  • viables;

  • claras;

  • relacionadas con los hallazgos;

  • coherentes con el alcance de la investigación.

No todos los estudios requieren necesariamente recomendaciones, por lo que su inclusión también dependerá de la naturaleza de la investigación y de las disposiciones institucionales.

3. Elementos complementarios

Los elementos complementarios aparecen después del cuerpo principal del trabajo y permiten identificar las fuentes utilizadas o incorporar documentos que sirven de soporte a la investigación.

Generalmente comprenden:

  • referencias;

  • apéndices;

  • anexos;

  • otros documentos complementarios.

Referencias

La lista de referencias contiene la información bibliográfica necesaria para identificar y localizar las fuentes citadas en el trabajo.

Cuando se utiliza APA 7, debe existir correspondencia entre las citas realizadas dentro del texto y la lista de referencias: toda fuente citada debe aparecer en las referencias y, en principio, toda obra incluida en ellas debe haber sido citada en el documento.

Por ello resulta conveniente diferenciar entre referencias y bibliografía.

Las referencias corresponden a las obras efectivamente citadas, mientras que el término bibliografía puede utilizarse, dependiendo del sistema adoptado, para identificar un conjunto más amplio de materiales consultados.

Anexos y apéndices

Los anexos y apéndices permiten incorporar materiales complementarios que respaldan la investigación pero que, por su extensión o naturaleza, no resulta conveniente colocar dentro del cuerpo principal.

Por ejemplo:

  • cuestionarios;

  • guías de entrevistas;

  • fichas de revisión documental;

  • matrices de análisis;

  • documentos institucionales;

  • fotografías;

  • autorizaciones;

  • tablas complementarias.

Su denominación, numeración y forma de presentación dependerán de las normas establecidas por cada institución.

Una estructura que debe responder a la investigación

La estructura de un trabajo de grado no debe entenderse como un molde rígido.

Bernal (2016), Hernández-Sampieri y Mendoza (2018) y Creswell y Creswell (2023) permiten comprender el proceso investigativo desde perspectivas que reconocen diferentes enfoques, diseños y formas de comunicar los resultados.

Por esta razón, antes de organizar el documento final es necesario comprobar la coherencia entre:

problema de investigación → propósito → objetivos → enfoque → diseño → metodología → resultados → conclusiones.

Después de establecer esa coherencia se adapta el documento a las normas de presentación exigidas por la institución académica.

En consecuencia, la buena presentación de una tesis no depende únicamente de cumplir márgenes, tamaños de letra, numeraciones o formatos.

Su verdadera calidad radica en que la estructura permita comunicar de manera clara, ordenada, ética y verificable todo el proceso de investigación.

Referencias

American Psychological Association. (2020). Publication manual of the American Psychological Association (7th ed.). American Psychological Association.

Bernal Torres, C. A. (2016). Metodología de la investigación: Administración, economía, humanidades y ciencias sociales (4.ª ed.). Pearson Educación.

Creswell, J. W., & Creswell, J. D. (2023). Research design: Qualitative, quantitative, and mixed methods approaches (6th ed.). SAGE Publications.

Hernández-Sampieri, R., & Mendoza Torres, C. P. (2018). Metodología de la investigación: Las rutas cuantitativa, cualitativa y mixta. McGraw-Hill Education.

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